El Loop se transforma en una tarde de seis degustaciones en esta experiencia a pie, cada una de ellas seleccionada para explicar cómo la inmigración, la innovación y la resiliencia han dado forma tanto al perfil urbano como a la gastronomía de Chicago, con un guía local que relaciona cada plato con la historia que hay detrás de él y va construyendo un final que da sentido a toda la tarde.
El recorrido comienza en la Biblioteca Harold Washington, uno de los hitos culturales de Chicago, antes de pasar directamente a unas palomitas gourmet recién hechas, de esas que en su día un famoso presentador de un programa de entrevistas incluyó entre sus cosas favoritas. A continuación, un perrito caliente al estilo de Chicago, repleto de ingredientes tradicionales y sin ketchup, ni por asomo. Le sigue un «plato secreto», que se degusta en el interior del que fuera el edificio más alto del mundo, directamente vinculado a la historia del propio horizonte urbano.
A continuación, un sándwich de ternera a la italiana, en finas lonchas, bien sazonado y mojado para darle un toque jugoso, antes de que el recorrido llegue a su joya de la corona: una porción de pizza de masa gruesa con salchicha, el plato más emblemático de la ciudad. La tarde se cierra con un toque dulce gracias a una versión moderna del brownie, un postre inventado aquí mismo, en Chicago, acompañado de la historia de cómo surgió.
Los grupos son reducidos, con un máximo de 12 participantes, lo que garantiza que cada comensal pueda interactuar de cerca con el guía y conocer las historias que se esconden tras cada parada. Al recorrer las calles del Loop entre rascacielos y arte público, acabarás comprendiendo cómo el panorama gastronómico y el horizonte de Chicago fueron forjados por las mismas fuerzas.