Dirígete hacia el sur hasta Petra, la «Ciudad de la Rosa Roja» de los nabateos, reconocida como una de las Siete Maravillas del Mundo. Durante el trayecto, disfruta de las vistas del desierto y déjate llevar por las historias del rico pasado de Jordania. Esta antigua ciudad, excavada en un valle de arenisca por el pueblo nabateo hace más de 2.000 años, se encuentra a 245 kilómetros de Amán, en el cruce de históricas rutas comerciales, y fue en su día una potencia dominante en la antigua Arabia.
Al llegar al yacimiento principal de Petra, adéntrate en su fascinante historia. Una vez allí, baja del vehículo y emprende una exploración de dos horas por esta maravilla, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, acompañado de un guía local. Atraviesa el famoso «Siq», un estrecho pasadizo de 1,2 kilómetros de longitud; una fisura en la roca que en su día sirvió como entrada principal a la ciudad. Déjate impresionar por la primera visión del Tesoro («Al-Khazneh»), de una belleza inquietante, cuando el cañón se abre de repente ante ti.
Tómate tu tiempo para apreciar esta joya arquitectónica de color rosa, construida originalmente para proteger tesoros de valor incalculable, y no te olvides de inmortalizarla con tu cámara. A continuación, continúa por el cañón, que se va ensanchando, para descubrir otros lugares emblemáticos, como el grandioso teatro con capacidad para 3.000 personas, las tumbas reales y la iglesia bizantina. Mientras paseas, escucha con atención a tu guía, que te explicará cómo los nabateos construyeron meticulosamente estas estructuras y se adaptaron a las duras condiciones del desierto para establecer su presencia en este lugar.
Después, regresa a tu vehículo y haz una breve parada en la Pequeña Petra, un valle rocoso de dimensiones reducidas adornado con grabados.